Rosh Yeshivá de Porat Yosef
El Jajam Ezra Attieh zt”l, también conocido como Rabí Ezra Attiya, nació en Alepo en 1885 y más tarde se estableció en Jerusalén. Desde 1925 hasta su fallecimiento en 1970, dirigió la yeshivá Porat Yosef durante cuarenta y cinco años. Su liderazgo contribuyó a formar un centro floreciente de Torá sefaradí que educó a generaciones de talmidim jajamim.
Una vida de kedushá y humildad
Se le recuerda con profunda reverencia como un hombre de kedushá — santidad — que unía la grandeza en la Torá con la humildad, el temor del Cielo y las buenas cualidades. Los relatos de su vida describen su sencillez y su preocupación por los demás. Su ejemplo recuerda que la grandeza en la Torá se expresa también en el respeto a cada persona.
Un maestro atento a cada alumno
Para el Jajam Ezra Attieh, enseñar era una responsabilidad sagrada. Guiaba a sus alumnos hacia una comprensión precisa de la Guemará y la halajá, junto con el estudio del musar y el perfeccionamiento del carácter. Recuerdos publicados describen su cuidado paternal por el bienestar de los alumnos, especialmente los que sufrían pobreza, y su empeño en ayudarles a continuar estudiando Torá.
Discípulos que transmitieron su Torá
Entre sus destacados discípulos se encuentran el Jajam Ben Zion Abba Shaul zt”l, el Jajam Ovadia Yosef zt”l, el Jajam Yehudá Tzadka zt”l, el Jajam Mordejai Eliyahu zt”l y el Jajam Baruj Ben Haim zt”l. Son ejemplos, no una lista completa. Mediante su enseñanza, su orientación halájica y su servicio a las comunidades, extendieron su influencia mucho más allá de Porat Yosef.
Un legado vivo de Torá
El Jajam Ben Zion Abba Shaul continuó esta tradición de estudio profundo, temor del Cielo y responsabilidad hacia los alumnos en su enseñanza y en los libros Ohr LeTzion. Honrar la memoria de su maestro significa valorar la Torá, practicar la bondad y ayudar a la próxima generación a estudiar con dignidad. Apoyar el estudio en Ohr LeTzion es una manera de mantener vivo ese espíritu.


